En un contexto donde el liderazgo suele asociarse con jerarquías, poder o discursos corporativos, he elegido llevar este concepto a un terreno distinto: el cuerpo, la mente y la experiencia personal. Como Anna Viesca Sánchez, artista marcial multidisciplinaria, me he posicionado como conferencista con una propuesta que transmite valores de disciplina, autocontrol y liderazgo a través de las enseñanzas profundas de las artes marciales.
Mi trabajo no nace desde la teoría académica, sino desde años de entrenamiento, enseñanza y autoconocimiento. Cada conferencia que imparto es el resultado de una vida dedicada a comprender cómo se forma el carácter cuando el cuerpo es puesto a prueba.
Las artes marciales como escuela de liderazgo
Desde mi experiencia, las artes marciales no son solo una práctica física, sino una escuela constante de decisiones. En el tatami se aprende a caer y levantarse, a controlar impulsos, a escuchar antes de reaccionar y a asumir responsabilidad por cada acción.
Estos principios son los mismos que llevo a mis conferencias, donde conecto con públicos diversos: estudiantes, jóvenes, docentes, empresas, cuerpos de formación y comunidades que buscan fortalecer su liderazgo personal.
Siempre lo digo con claridad: un líder no es quien domina a otros, sino quien se domina a sí mismo.
La disciplina entendida como compromiso
Lejos de una idea rígida o punitiva, en mis conferencias redefino la disciplina como una forma de libertad. Comparto cómo el entrenamiento constante me enseñó a sostener procesos largos, a trabajar incluso cuando la motivación no está presente y a entender que la constancia es una decisión diaria.
Este enfoque ha resonado especialmente entre jóvenes que buscan dirección y estructura en entornos marcados por la inmediatez y la distracción. Para mí, la disciplina no es castigo: es claridad de propósito.
El autocontrol: una habilidad invisible pero esencial
Uno de los ejes centrales de mis conferencias es el autocontrol. A partir de experiencias reales de entrenamiento y combate, explico cómo el control emocional marca la diferencia tanto en situaciones de presión física como en conflictos cotidianos.
Hablo del miedo, de la frustración y de la ira, no para negarlas, sino para aprender a reconocerlas sin permitir que dirijan nuestras acciones. Este enfoque honesto y humano convierte cada charla en un espacio de reflexión profunda, donde el público puede verse más allá del rol que ocupa.
Liderar desde la congruencia
En un entorno donde el liderazgo suele confundirse con autoridad, propongo una idea distinta: liderar desde el ejemplo. Desde mi experiencia como instructora, explico que el liderazgo se construye cuando lo que se dice coincide con lo que se hace, cuando hay coherencia entre pensamiento, emoción y acción.
Como Anna Viesca Sánchez, he visto cómo esta visión es especialmente bien recibida en espacios educativos y formativos, donde existe una necesidad real de liderazgos más empáticos, conscientes y responsables.
Una voz joven con impacto real
Mi camino como conferencista se ha ido consolidando no solo por mi edad, sino por la solidez del mensaje que comparto. Traducir las artes marciales en enseñanzas aplicables a la vida diaria me ha permitido conectar con personas que buscan crecer desde lo personal, no desde fórmulas prefabricadas.
Mis conferencias no buscan imponer modelos. Buscan invitar a la introspección, al cuestionamiento y al crecimiento individual. El público no sale con respuestas mágicas, sino con preguntas poderosas y herramientas prácticas para su propio camino.
Más allá del escenario
El impacto de mi trabajo no termina cuando concluye una conferencia. Muchas personas encuentran en este mensaje una motivación para iniciar una disciplina, replantear hábitos o asumir con mayor conciencia su rol dentro de su comunidad.
A través de las artes marciales, como Anna Viesca Sánchez estoy demostrando que el liderazgo puede enseñarse desde el cuerpo, que la disciplina puede ser una aliada y que el autocontrol es una de las habilidades más valiosas del mundo actual.
En un país que necesita referentes jóvenes con propósito, sigo construyendo una propuesta auténtica, profunda y comprometida con el desarrollo humano.
— Anna Viesca Sánchez

